Se trata de una enfermedad grave, incluso mortal en algunos casos en perros. La enfermedad se transmite de perro a perro mediante la picadura de un mosquito llamado flebotomo (nunca directamente). El agente causante de la enfermedad es un protozoo microscópico que lleva el insecto y que se denomina Leishmania infatum. No existe vacuna ni fármaco preventivo.

Aunque, desgraciadamente, no es una novedad hablar de esta enfermedad que se encuentra entre nosotros desde hace décadas, sí conviene saber que es al final del verano cuando se establece uno de los picos de aumento de población de flebotomos, por lo que se hace necesario proteger a nuestros perros contra esta enfermedad más allá de los meses estivales.

Existen en el mercado collares y soluciones bien en forma de baños o de pipetas que protegen al perro contra la picadura de los flebotomos, reduciendo así el riesgo de infección.